"LOS BOTINES MÁGICOS"
Era se una vez un niño llamado David, tenía 11 años; un día le regalaron por su cumpleaños unos botines con mucha flexibilidad. Con esos botines aprobaba todas las pruebas físicas; con los botines era capaz de hacer todo tipo de prueba. Cuando era él mayor le llamaban mucho para realizar pruebas físicas transformadas en concursos.
Un día, cuando ya tenía el unos 20 años le invitaron a participar en un concurso de velocidad; los resultados eran super buenos era el primer participante que llegaba a los 15 minutos en una carrera de una hora.
Al año siguiente le invitaron a participar a un concurso de flexibilidad, también ganó. Llegó hasta los 45 centímetros.
Llegó el día del salto de altura, como siempre ganó.
Llegó el día del salto de longitud, como habitualmente también ganó.
Llegó el día del circuito de balón, también ganó.
Llegó el día del circuito de agilidad, y ganó.
Llegó el día de la fuerza, perdió y vosotros os preguntareis ¿Por qué? Y yo os lo voy a decir. La fuerza no tiene que ver con los pies así que por eso perdió.
Le dieron un trofeo por ganar la gran mayoría de las pruebas físicas. Pero a el no le importaba haber perdido una prueba, se sentía satisfecho de el mismo. Así que le regaló los botines a un amigo suyo que era pésimo en las pruebas físicas. Porque él quería ser como el era, no quería hacerse el mejor por una cosa que él no había hecho.
¡LO IMPORTANTE NO ES GANAR, SI NO PARTICIPAR!
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